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La historia de un coleccionista

La historia inicia en el año 2002 cuando Orlando Feliciano, constituyó la Fundación Bionadina y con ella, estableció en Cundinamarca los primeros Centros de Recepción y Rehabilitación de Fauna Silvestre en Guasca, años más tarde vino el centro de Mesitas del Colegio y en 2019 Feliciano creó dentro del CAVR de Guasca, lo que ha considerado ser, el único “Santuario de Oso de Anteojos” de Colombia.

El Santuario Oso de Anteojos, está ubicado en la Vereda La Concepción Piedra de Sal dentro de la reserva El Páramo, un lugar de 54,3 Hectáreas, en buen estado de conservación inscrito como RNSC ante Parques Nacionales Naturales.

En ese lugar, Orlando Feliciano cuidaba y rehabilitada animales  de Corpoguavio y de la CAR Cundinamarca que provenían de hábitats sobre una distribución altitudinal superior a los dos mil metros como venados, osos, algunas aves y felinos entre otros, tal y como lo afirmaron a Natural Press estas dos autoridades ambientales.

Por sus servicios prestados a través de la fundación Bioandina, el veterinario, como su representante legal, ha venido celebrado contratos y convenios, con ambas autoridades,  uno de los cuales hoy, se mantiene vigente con Corpoguavio.

Cuando la Car Cundinamarca finalizó el último convenio con el veterinario, surgió una nueva apuesta, la Fundación Santuario del Oso de Anteojos.

El objeto del Santuario que en realidad “es un nombre comercial” pero no está categorizado por Parques Nacionales Naturales bajo esa denominación, según Corpoguavio, ha tenido como objetivo desde su creación, “realizar procesos sistemáticos de rehabilitación, liberación y monitoreo”, actividad que según el conservacionista, venía desarrollando desde su centro de rehabilitación en Guasca, sólo que ahora busca recaudar fondos con la creación de una nueva razón social y con ello captar de empresas públicas, privadas y donantes particulares para rehabilitar varios de los osos que han venido llegando a su centro de recepción desde el año 2003, según él mismo lo ha dado a conocer a los medios de comunicación.

En el perfil de la red social Linkedin, lo presenta como una organización cuyo “objeto principal es el de propender por la investigación, conservación, protección, mantenimiento y uso sustentable del Oso de Anteojos”.

Pero, ¿Cuál es el pasado, presente y futuro de los osos del santuario y porqué el veterinario los mantiene en cautividad como parte de una colección desde hace más de 20 años con promesas de liberación y seguimiento?

A partir de este momento, usted podrá elegir cada uno de los siguientes capítulos de esta investigación. La primera historia a continuación la hemos titulado “El despelote Institucional”, en este informe presentamos el trabajo de las autoridades ambientales y su responsabilidad frente a los osos de anteojos entregados a la Fundación Bioandina y el origen y destino de cada uno de los animales en poder de Orlando Feliciano Cáceres, “El Coleccionista de Osos”.

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