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Águila Real de Montaña fue liberada en Risaralda

Un Águila Real de Montaña (Spizaetus isidori) fue devuelta a la vida silvestre después de un proceso de atención médica en el Bioparque Ukumari y rehabilitación por parte de la Fundación Águilas de los Andes FADA en Pereira. El proceso que devolvió al ejemplar a los bosques andinos, duró tres meses.

Según la bióloga y cetrera Ana María Morales, miembro de FADA, esta especie es un depredador tope cuya presencia asegura el balance de los bosques alto-andinos, pero debido a la pérdida de hábitat y al creciente conflicto con humanos, actualmente es una de las aves rapaces más amenazadas del país y categorizada En Peligro según el Libro Rojo de las Aves de Colombia.

El individuo de Águila Real, llamativa por tu tamaño y cresta prominente, fue rescatada por la  Asociación Protectora de Animales de Pereira  APAPM a finales de noviembre de 2020. La organización recibió una llamada alertándolos de la presencia de un águila que estaba cerca a una carretera en el corregimiento de La Florida, Risaralda y de inmediato rescataron el individuo de (Spizaetus isidori) y lo trasladaron al Centro de Rehabilitación de Aves Rapaces San Isidro (CRARSI) de la Fundación Águilas de los Andes.

“Esta especie es un depredador tope cuya presencia asegura el balance de los bosques alto-andinos, pero debido a la pérdida de hábitat y al creciente conflicto con humanos, actualmente es una de las aves rapaces más amenazadas del país y categorizada En Peligro según el Libro Rojo de las Aves de Colombia”. Ana María Morales.

El ave, resultó ser una hembra juvenil que llegó con un cuatro crítico de deshidratación y desnutrición, según Ana María Morales, “le dimos los primeros auxilios y al realizar el examen físico también le descubrimos una herida cicatrizante en el abdomen. Le realizamos varias radiografías que mostraron una posible peritonitis y una fractura de tibia en la pierna izquierda.

Florida, como fue nombrada el águila, se le trató con antibióticos para la infección en el abdomen y se le inmovilizó la pierna para que siguiera con la solidificación de la fractura que ya estaba en proceso. Pero la hembra de águila real presentó decaimiento y letargo que según Morales, nunca supieron a qué se debía. Florida pasó durante meses por episodios de recuperación y decaimiento continuo que no les permitían asegurar que pudiera salir adelante a pesar de los esfuerzos veterinarios y de cuidado que le imprimieron para salvarle la vida y verla volar nuevamente por los bosques andinos buscando presas.

Durante tratamiento con oxígeno en uno de los episodios de decaimiento y letargo. Foto Ana María Morales FADA
Durante tratamiento con oxígeno en uno de los episodios de decaimiento y letargo. Foto Ana María Morales FADA

Le hicieron toda clase de exámenes y nada salió concluyente afirma Ana María Morales,  “llegamos a pensar que no soportaría los tratamientos y el estrés del cautiverio pero sorpresivamente en enero, Florida se levantó, superó sus problemas y ya con la fractura completamente soldada, empezamos su terapia física con ejercicios para la musculación por medio de técnicas de cetrería”, explica la experta. El animal necesita recuperar la masa muscular perdida y la fuerza para levantar vuelo nuevamente.

Las técnicas de cetrería permiten tener al animal calmado y ayudarlo a desarrollar nuevamente sus habilidades. Por ejemplo, el uso de caperuzas o tapa ojos, ayuda a calmar al individuo. Las rapaces son animales visuales, explica Ana María, entonces cortar su visión  permite manejar al animal con más tranquilidad sin que se estrese.

“Llegamos a pensar que no soportaría los tratamientos y el estrés del cautiverio pero sorpresivamente en enero, Florida se levantó, superó sus problemas y ya con la fractura completamente soldada, empezamos su terapia física con ejercicios para la musculación por medio de técnicas de cetrería”.

“Nosotros para reducir estrés y no tomar tanto tiempo con el amansamiento decidimos usar señuelo para hacerla volar”. Entonces, con un señuelo de pelo, (cebo que se utiliza para enseñarle a las aves a cazar) y con el fin de promover que el ave cazara más mamíferos que aves puesto que la caza de aves de corral y la represalia por parte de los campesinos dueños de las aves es una de sus mayores amenazas, decidieron hacer ejercicios que garantizaran que volvería a desarrollar sus comportamientos naturales, explica la experta.

Ana María cuenta como en el proceso de rehabilitación se le puso en señuelo, un pedazo de codorniz como cebo y Florida “se le mandó sin agüero, mostrando que su instinto de caza estaba intacto. Se hicieron sesiones diarias de uno o dos vuelos, usando también cuerdas elásticas para incrementar resistencia hasta que después de unas cuatro semanas mostró que ya estaba lista para ser liberada”.

 

Los últimos días de febrero, FADA le informó a la Corporación Autónoma Regional de Risaralda CARDER, que Florida estaba lista para volver a la vida silvestre. El 28 de febrero, volvió a la naturaleza cerca a donde fue encontrada, pero suficientemente lejos del contacto humano.

“Después de una hora y media de caminata por el bosque altoandino del corregimiento de La Florida en Risaralda, dejamos libre a esta hermosa hembra con toda la buena energía para que madure, se reproduzca y envejezca de manera natural, sin que la mano del humano la corrompa”, Ana María Morales.

Así finalizó el proceso de rehabilitación en el que Ana María Morales contribuyó con éxito en la liberación de este ejemplar de Águila Real de Montaña que está En Peligro, y  a la que se le dio una nueva oportunidad de volar por los bosques andinos cumpliendo con su rol en el control de presas para que los ecosistemas de alta montaña conserven su equilibrio.

 

 

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