Natural Stories

Del mar a la montaña

Más al norte, José Luís Pushaina, un indígena de la etnia Wayúu se irá del mar a la montaña para censar cóndores.

José Luís es observador de aves y miembro de Guajira Birding Travel, una organización de turismo comunitario que resalta la importancia de la observación de aves y su conservación en el departamento de la Guajira. Desde el Santuario de Flora y Fauna Los Flamencos ubicado en Camarones, la organización ha venido trabajando por la conservación de los atributos del área protegida.

Hace cinco años, varios miembros de la comunidad fueron capacitados por la organización internacional para la conservación de las aves Audubon y con el tiempo, tal y como lo asegura José Luís, se volvieron expertos en guianza de naturaleza y aves; “pero esta es la primera vez que trabajaremos con monitoreo de cóndores, nosotros nos beneficiamos de la naturaleza y una forma de retribuirle es trabajando por su conservación. Por eso es tan importante para nosotros participar del monitoreo de la especie y el conocimiento de sus poblaciones en este censo”.

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Para los Wayúu, el cóndor no integra los animales que están incluidos en su cosmogonía, “el cóndor es de las partes altas, de las montañas en los Andes y nosotros estamos entre el desierto, el bosque seco y el mar”, explica José Luís.

Su espíritu por la conservación lo llevará del mar a la montaña con un equipo de tres personas que  partieron desde el viernes hacia Urumita Guajira en las estribaciones bajas de la Serranía del Perijá, para llegar hasta Cerro Pintao en plena cordillera, el sitio en el que podrán hacer observaciones y el conteo de la población del norte de Colombia en la Guajira.

José Luís Puchaina, un indígena de la etnia Wayúu, se irá del mar a la montaña para censar cóndores.
José Luís Puchaina, un indígena de la etnia Wayúu, se irá del mar a la montaña para censar cóndores.

Manejar cámaras, binoculares y equipos para la observación de aves es algo común para José Luís, eso mismo fue lo que lo atrajo a la labor de observadores de aves que visitaban el Santuario los Flamencos y  que hoy, lo tienen aportando a la conservación.

Para llegar a Cerro Pintao recorrieron tres horas por carretera desde Camarones hasta Urumita y caminaron más de siete horas entre las montañas llenas de la vegetación típica de esa área de la Serranía. Con pajonales, herbazales, matorrales y  chuscales entre caminos estrechos apenas para el paso de mulas y uno que otro caminante, llegaron al sitio en el que podrán observar cóndores hasta el próximo lunes.

“Cuando nos formamos para observar aves y ser guías de naturaleza, la actividad era una alternativa de desarrollo económico para nuestra comunidad, pero todo lo que hacemos nos ha comprometido a aportar conocimientos en pro de la conservación de las especies y este primer acercamiento al cóndor para conocer su condición y su situación nos lleva a generar este aporte científico tan importante para el conocimiento de un ave emblemática para el país”, concluye José Luís Puchaina.

En busca del mensajero del sol
Durante una ceremonia tradicional en 2008 fue la última vez que miembros del Resguardo Indígena de Papallaqta, Pueblo Yanacona en el Macizo Colombiano en el Cauca, vieron un cóndor surcando los cielos. Hoy, guardan la esperanza de volverlo a ver.

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