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Le seguirán los pasos a caimán viajera

La hembra de Caimán aguja Crocodylus acutus, que apareció en San Andrés en el año 2018 después de recorrer 700 kilómetros desde el departamento del Magdalena, fue liberada en la Ciénaga Grande de Santa Marta, con un dispositivo de telemetría satelital para monitorearla y lograr un registro de sus movimientos.

La historia del reptil de 90 kilos y más de 2 metros de largo parece inverosímil pero todas las evidencias recogidas por los investigadores apuntan a que genéticamente según los análisis realizados por expertos de la Universidad de los Andes, la hembra de caimán aguja es del departamento del Magdalena y su permanencia en el mar caribe pudo ser de un año hasta que fue encontrada en San Andrés luego de un viaje de 700 kilómetros aproximadamente.

Susana Caballero y Sergio Balaguera hicieron los análisis genéticos del animal para confirmar su origen y “dos pruebas reafirmaron que efectivamente es del departamento del Magdalena aunque no sabemos exactamente de qué lugar es”, le explicó a Natural Press José Fernando González -Maya director científico de Procat Colombia, organización encargada por la Corporación Autónoma Regional del Magdalena Corpamag  para hacer el seguimiento del animal.

Según González -Maya, la caimán podría provenir de un criadero porque aparentemente tiene la escama diez marcada, mecanismo usual en los zoocriaderos de este tipo de reptiles, “pero es un individuo muy grande que creemos debía llevar mucho tiempo en hábitats naturales”.

Esta idea la confirma el Invemar quien también evaluó la caimán y encontró que en su cuerpo tenía cirripedios, unos pequeños crustáceos de vida parasitaria que se pegan en la superficie de algunos animales en el mar y concluyeron que el reptil podría llevar más de un año en aguas marinas, lo que indica que la caimán pudo haber llegado desde el Magdalena por el mar Caribe hasta San Andrés después de un largo viaje.

La caimán aguja capturada por Coralina en el año 2018 y encontrada por turistas en las playas de Sound Bay, fue entregada a Corpamag con la ayuda de la Fuerza Aérea de Colombia quienes se encargaron del traslado del animal desde la isla.

Desde el momento de su recepción se evaluó su condición de salud y después de una estricta cuarentena se comprobó que no presentaba síntomas de ninguna enfermedad. Durante más de un mes el animal tuvo una dieta con alimentos vivos como cangrejos y peces y se observó cómo estaba su condición física y su comportamiento para poder liberarla nuevamente a la vida silvestre.

Procat Colombia, Corpamag y Petrobras, están haciendo una evaluación de la ecología  y la distribución del caimán aguja y la nutria en el departamento del Magdalena con el fin de definir el uso por parte de estas dos especies de ecosistemas marino costeros , madres viejas y ríos,  y con eso tener claros los  lineamiento de monitoreo de ambas especies. Además, afirma José Fernando González-Maya,”se pretenden generar insumos para hacer una planificación del territorio para la reducción del conflicto principalmente con caimán”.

Uno de los componentes de este ambicioso proyecto es hacer seguimiento con transmisores satelitales en tiempo real al Caimán aguja para conocer las rutas de movimiento y desplazamiento de esta especie en el marco del proyecto de investigación. “A La caimán viajera se le hará un seguimiento durante un año y el transmisor entregará reportes diarios de movimiento, profundidad entre otros datos. Igualmente se le puso otro equipo similar a un caimán en una madre vieja en Playa Bonita cerca a Buritaca también en el departamento del Magdalena que ya está transmitiendo registros” afirmó el Director Científico de Procat Colombia.

El animal marcado y con un transmisor satelital, tendrá seguimiento durante un año.
El animal marcado y con un transmisor satelital, tendrá seguimiento durante un año.

Con el acompañamiento de Procat se podrán tener datos suficientes para saber si la liberación de la caimán viajera tuvo éxito, revisar si hay proximidad del ejemplar a asentamientos humanos, si se acerca a zonas costeras o, si el animal emprenderá otro largo viaje y con la información recogida se podrán generar insumos a nivel educativo, de sensibilización para trabajar con las comunidades, generar sentido de pertenencia por la especie y reducir el conflicto.

La organización estará estudiando gracias al convenio con Corpamag y Petrobras los hábitats del caimán aguja desde el ParqueNacional Natural Tayrona y la lengüeta de Sierra Nevada de Santa Marta incluyendo el seguimiento de la caimán recientemente introducida en la Ciénaga Grande en río Frío.

Para Corpamag la conservación del caimán aguja es importante no sólo por el rol ecológico de la especie como controladora, también como ingeniero de los ecosistemas acuáticos.

El caimán aguja es un ingeniero en la naturaleza porque modifica en ambiente de los ecosistemas con la dinámica de sus movimientos, abriendo túneles, construyendo cuevas que se convierten en reservorios de agua en temporada seca y a su vez sirven como refugios de muchos otros animales, cumpliendo así un papel vital en el mantenimiento natural de la conexión hídrica entre los cuerpos de agua.

Por eso el caimán aguja es el guardián y el rey de todas las ciénagas y ríos que bajan y bordean la Sierra Nevada Santa Marta. La especie también es un depredador tope de estos ambientes acuáticos, cumpliendo con su rol en el control biológico de los animales enfermos, evitando así la propagación de enfermedades que pueden provocar mortandades de peces y otras afectaciones.

En los manglares de la Ciénaga Grande de Santa Marta la presencia de los caimanes aguja es históricamente conocida; los ancestros indígenas de la Sierra Nevada y dentro de pensamiento kogui, el caimán aguja es un animal muy importante que media entre la madre agua y el padre trueno, si el caimán desaparece, se perdería la conexión entre los elementos del agua y el cielo, que son fundamentales para la agricultura, la salud humana y la de los peces y caracoles importantes para el poporo como instrumento de conexión.

El caimán aguja es una especie En Peligro en Colombia según el libro Rojo de Reptiles publicado en el año 2015 pero según la UICN está en categoría vulnerable a nivel global.

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