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La muerte de ‘Pasante’

La veterinaria Paula Moreno Merchán quien trabajó con Bioandina en los dos centros de recepción y rehabilitación le contó a Natural Press la triste y conmovedora historia de un oso bautizado como ‘Pasante’ y recuerda con horror aquella vez que murió el oso en Guasca.

Pasante fue el primer oso del que se tenga registro en Colombia nacido en cautiverio, esto sucedió en el extinto zoológico Matecaña de Pereira, “era un osito muy noble, en esa ocasión se escapó y no quería volver a entrar al encierro. Como las estructuras eran tan feas, siempre se caía un palo permitiendo el escape del oso”.

No se sabe por qué razón, Feliciano prefería llevarse los implementos para anestesiar los animales en la eventualidad de un escape, delicada situación cuando existía la posibilidad por las malas condiciones de los encierros y la alta probabilidad de fuga de un felino o de un oso. “Orlando decía que sólo él podía manejar la pistola neumática, nadie más, que si algún animal se escapaba, que lo llamaran”, afirma Moreno Merchán.

“Y llegó el día en que tocó llamarlo”, según la veterinaria. En esa ocasión el oso escapó, llamaron a Feliciano pero él no acudió, entonces le tocó afrontar la situación sola a la veterinaria que estaba en Guasca en ese momento, quien era la compañera de Moreno y habían trabajado juntas en el Zoológico Matecaña años atrás como pasantes y ayudaron al jefe de veterinarios de la época, Delio Orjuela a cuidar del pequeño Pasante.

Primer oso nacido en cautiverio en Colombia

ENCONTRÓ SU FINAL EN BIOANDINA

Proveniente del Zoológico Matecaña en Pereira, Pasante ingresó al centro de Bioandina el 03 de abril del año 2009 con una edad de dos años y cuatro meses y no pasaría mucho tiempo para que encontrara su triste final bajo la responsabilidad de un establecimiento dirigido por Orlando Feliciano.

“Yo estaba en Mesitas en ese momento y Adriana* me llamó muy angustiada a preguntarme qué debía hacer porque el oso se estaba alejando”.

Ese día le perdieron el rastro, según cuenta Paula que seguía por vía telefónica la situación y acompañaba en la angustia a su compañera y amiga.

“Volvió (el oso) al siguiente día a buscar comida, entonces lo que hicieron los trabajadores fue cogerlo con cuerdas, pasarle lazos para inmovilizarlo, empezó un forcejeo, el oso se estresó, cayó al suelo, ellos se pusieron encima y el oso se ahogó con el barro y murió”.

Este macabro relato, que trae a la memoria el asesinato de George Floyd en Estados Unidos meses atrás, lo recuerda Paula con espanto, “fue terrible porque nosotros, con mi compañera, conocimos ese oso cuando nació, lo vimos crecer, las dos hicimos pasantías en el zoológico de Pereira. Fue evidenciar cómo pudo llegar a un lugar a sufrir y tener que morir, yo creo que si hubiera llegado a otro lugar, no habría pasado esto”.

Natural Press se comunicó con el médico veterinario Delio Orjuela quien le confirmó a nuestro medio que Paula y su compañera Adriana*, efectivamente trabajaron con él y cuidaban a Pasante, “justamente el nombre del oso se lo pusieron en honor a las  pasantes que lo cuidaban”.

La historia clínica deja en claro

LAS CAUSAS DE SU MUERTE

Se presenta broncoaspiración. Las diferentes congestiones multiorgánicas y vasculares se pudieron presentar por la enfermedad cardiaca y el estrés sufrido durante la captura.
El absceso muscular puede deberse a una lesión crónica con algún objeto punzante ya que no se reporta anteriormente como zona infectada.
El individuo presenta obesidad.
La hemorragia intercostal y externa en tejido adiposo costal fueron causados por las manilas que lo sujetaron durante la captura.
Según los hallazgos de necropsia se concluye que el individuo muere por infarto cardiaco y paro respiratorio causado por la broncoaspirración.

Orjuela dijo desconocer el fatal desenlace del oso, pero explicó que cuando le entregaron el osezno a Orlando Feliciano, pensaron que él podría hacer lo mejor por rehabilitarlo y liberarlo a la vida silvestre con tan mala suerte que el animal murió en tan tristes condiciones.

Lea completa la Historia Clínica de Pasante 

Al parecer el Santuario del Oso de Anteojos, es más un proyecto comunicacional y publicitario que un verdadero centro de rehabilitación con resultados comprobados, estudios o monitoreo hecho a los animales que hoy se mantienen libres por el santuario bajo condiciones que ninguna autoridad conoce, incumpliendo la normatividad ambiental.

Tercera Entrega

CON LICENCIA PARA EL MALTRATO

Producto de las denuncias realizadas por Natural Press, el entonces ministro de ambiente, Ricardo Lozano Picón, ordenó realizar una visita técnica a los Centros de Bioandina para conocer de manera oficial la realidad de estos establecimientos sujetos a la vigilancia y control de las autoridades ambientales. Lo que revelaron estos informes, elaborados por funcionarios de la entidad rectora en política ambiental en Colombia, no dejan dudas sobre las irregularidades y las infracciones a las normas ambientales.

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