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Después de más de 10 años, el Oso Mateo sale de Bioandina

Tras las denuncias publicadas en Natural Press sobre las penosas condiciones de nueve osos andinos en el CREAM de la Fundación Bioandina Colombia, la Corporación Autónoma Regional del Cauca, CRC, decidió trasladar a la Fundación Zoológico de Cali, el oso que llegó a las manos de Orlando Feliciano en el año 2010 proveniente de ese departamento del suroccidente del país, después de más de 10 años, el Oso Mateo sale de Bioandina. Este ejemplar de oso andino macho llegó a las manos de Feliciano gracias a una decisión que la autoridad ambiental tomó al encontrar que Mateo era criado como mascota por una comunidad Indígena en el Cabildo Río Blanco del municipio de Sotará.

Tras el informe especial “El Coleccionista de Osos”, publicado en Natural Press, diversas autoridades ambientales y el Ministerio de Ambiente han realizado visitas técnicas para corroborar el verdadero estado de los animales, los encierros y las condiciones generales de los procesos de cautividad.

Por su parte, la CRC, envió un equipo de profesionales expertos para evaluar el estado del Oso Mateo y con base en las observaciones por parte del panel de especialistas, determinar si las condiciones de Bioandina cumplen con los mínimos exigidos por la ley o por el contrario, las denuncias publicadas en Natural Press hacen honor a la verdad y el oso podría estar mejor en casi cualquier otro establecimiento.

El oso Mateo
Cachorro criado como mascota
La decisión de enviar a Mateo a la Fundación Bioandina Colombia, por más de 11 años, estaba sustentada en una supuesta rehabilitación y posterior liberación a la vida silvestre en las montañas aledañas al Parque Nacional Natural Puracé, sin embargo, el tiempo pasó y el proceso de rehabilitación jamás se adelantó por parte de Bioandina como consecuencia de los manejos anti-técnicos y las menesterosas condiciones de los encierros.
Mateo

Anterior a la visita, Yessid González Duque, director de la CRC manifestó que “existen tres vías posibles, si el encierro y las condiciones en las que está el oso efectivamente se encuentra en óptimas condiciones no habría razón para trasladarlo, si el proceso de rehabilitación durante este tiempo fue exitoso, el mejor escenario y el más feliz, sería la liberación en nuestra jurisdicción, pero de no ser posible y encontramos que las condiciones en Guasca no son las mejores, debemos buscar un sitio para que Mateo goce de un mejor recinto y atención médica veterinaria”.

Posterior al concepto emitido por los profesionales especializados a cargo del proceso y que viajaron en comisión desde la ciudad de Popayán hasta Bogotá y luego a Guasca, la Corporación Autónoma Regional de Cauca no vio un camino diferente a relocalizar lo antes posible al oso y sacarlo cuanto antes de Bioandina con el objetivo inmediato y permanente de mejorarle las condiciones de vida.

Así lo dio a conocer el mismo director en entrevista exclusiva con este medio. “Si bien el oso está en buenas condiciones físicas, el tema de adaptación a la vida cercana a los humanos es muy fuerte, sería muy difícil arriesgarse, tanto por la condición del animal, como de las comunidades de donde él venía, a liberarlo, entonces el concepto técnico lo que recomienda es la reubicación en un sitio donde cumpla”.

Descartadas las dos primeras opciones, la primera de ellas, porque se evidenció que el lugar de reclusión  del oso no cumplía con los mínimos establecidos por la ley, la segunda porque el supuesto proceso de rehabilitación fracasó después de más de una década, sólo quedó trasladar al oso Mateo a un sitio en el que reciba los cuidados mínimos que cualquier ser sintiente merece.

González Duque añade que “las condiciones físicas, bien, pero el tema de rehabilitación, cero, por eso la decisión de los técnicos de que el oso no puede ser liberado porque si bien tiene condiciones aceptables, el tema de la rehabilitación, el tratamiento y los procedimientos que le hicieron, no fueron los adecuados, entonces tenemos un oso que se ha acostumbrado aún más a estar viviendo con los seres humanos”, es por esto que después de más de 10 años, el Oso  Mateo sale de Bioandina.

¿Qué dicen los expertos?

Juliana Peña Stadlin es la Jefe de Salud Animal de la Fundación Zoológica de Cali, hizo parte de los profesionales especializados en el cuidado animal que realizó la visita a Bioandina para conceptuar sobre el estado, tanto del oso, como de las condiciones de cautiverio.

Esta experimentada veterinaria expuso lo que encontró la visita técnica evaluadora de la situación, de la cual hizo parte, “Guasca originalmente fue concebido para que los animales pasaran un corto tiempo, muy corto, la verdad y fueran liberados, pero esto no ocurrió, entonces el recinto de Guasca no es un recito diseñado para que uno oso pase muchos años ahí y desgraciadamente en este caso el oso sí tuvo que pasar muchos años ahí”.

Condiciones de los encierros
CREAM
Bioandina Colombia
“Desafortunadamente en Guasca, por efecto del pisoteo y al ser eso un páramo, el piso no tiene pasto, sino que es como un lodazal que no cumple con una medida mínima de seguridad y es que esas jaulas no tienen una zona de manejo, entonces no hay forma de que entre una persona a limpiar los recintos, literalmente ellos tienen que vivir en medio de sus propias heces, todo el tiempo. Otra cosa es que para estos animales, el agua es muy importante en forma de una pileta donde se puedan meter, en este momento el recinto es muy desprovisto de condiciones para los animales”, afirma Juliana Peña.
Lodazales

A pesar de que todo indica que en el Zoológico de Cali este oso va a gozar de unas mejores condiciones en todos los aspectos, es lamentable que después de más de 10 años, el Oso Mateo sale de Bioandina para otro lugar de cautiverio y no para encontrarse con la libertad.

Peña Stadlin afirma que “obviamente desde un punto de vista idealista de los sueños, uno dice ‘qué rico que el osito volviera a la naturaleza’, pero realmente eso fue un acuerdo que se hizo y la misma evaluación del doctor Feliciano dice, ‘no es una animal liberable’, entonces obviamente hay que buscarle las mejores características (de cautiverio)”.

Otro de los expertos que hizo parte de la visita es el Ecólogo, Maestro en conservación de la biodiversidad tropical y en gestión de áreas protegidas, Ignacio Gómez, quien manifiesta que lo que él encontró al momento de la visita fue “un individuo de oso andino macho, en buenas condiciones físicas, etológicamente es un individuo que está completamente humanizado, no se percibían ni bajo textos, ni bajo revisión visual, indicadores de que hubiera una rehabilitación o un contracondicionamiento de las condiciones básicas para habitar en medios silvestres, es decir, es un oso completamente humanizado que responde sólo a estímulos humanos, eso fue lo que encontré”.

Condiciones de los encierros
EN GUASCA
Bioandina Colombia
En el pasado se generó una polémica que llegó hasta la Corte Constitucional en la que el abogado, Luis Domingo Gómez, se autonombró apoderado del oso Chucho, un ejemplar macho que fue destinado al Zoológico de Barranquilla, este abogado, junto al veterinario Orlando Feliciano, pretendía impedir que fuera trasladado a este zoológico, cuando se le pregunta al experto en oso andino y Ecólogo Ignacio Gómez si los osos están mejor en los zoológicos que el lugares como Bioandina Colombia, manifiesta que “eso tiene que ver con los estándares que tengan los lugares donde estén bajo cuidado humano estos individuos de fauna silvestre”.
Mateo Visita CRC

Y agrega que “algunos zoológicos de Colombia cumplen con estándares nacionales e internacionales que garantizan que las condiciones mínimas estén dadas, alimentación adecuada correspondiente a la especie, a los estímulos que debe tener cada una de estos individuos en cada uno de los encierros y a entrenamientos que permitan que esta especie no sólo coma bien, porque esa es la idea generalizada, ‘si el animal come bien, está bien’, no, no necesita sólo comer bien, necesita recibir los estímulos que permitan desarrollar condiciones más cercanas a la vida silvestre. Lo cierto es que encierros como este que yo visité, no cumplía con estos estándares, no cumplía con estímulos necesarios para activar el desarrollo o la permanencia de estas habilidades en vida silvestre”, enfatiza el ecólogo Ignacio Gómez.

Por su parte Yessid González Duque, el director de la CRC examina la situación y concluye que la invitación que hay que hacerle a las demás autoridades ambientales, entre las cuales se encuentran algunas Corporaciones Autónomas Regionales y Parques Nacionales Naturales, “a veces internamente cometemos errores, pero esto nos ha servido también a nivel de Corporaciones Autónomas de SINA (Sistema Nacional Ambiental) de articular esfuerzos y apoyarnos, lo que estamos tratando con los demás compañeros, es que todos podamos hacer ejercicios como este, si Dios quiere vamos a tener en un relativo feliz término en la primera semana de mayo, uno ve también que se están ocupando las otras Corporaciones y nos piden asesoría en estos temas, si nosotros no tenemos la capacidad, les decimos, tal persona nos apoyó, estamos entre todos tratando de apoyar ese proceso a nivel nacional que estos animales tengan unas mejores condiciones de vida”.

Un equipo de dos veterinarios y un biólogo viajarán a Guasca un par de días antes del traslado de Mateo para evaluar los últimos detalles y anticiparse ante cualquier eventualidad, las cajas de traslado han sido aprobadas por estándares internacionales y en ellas se trasportará al oso hasta el aeropuerto El Dorado en Bogotá donde abordará un vuelo que lo llevará al Alfonso Bonilla Aragón de Palmira para desde allí finalmente encontrar su destino final en el Zoológico de Cali.

De esta manera, si Dios lo permite, después de más de 10 años, el Oso Mateo sale de Bioandina y encontrará mejores condiciones de vida en la Fundación Zoológico de Cali. Al momento de la publicación de este artículo quedan siete osos más que son responsabilidad de distintas autoridades ambientales en Colombia y que requieren con urgencia ser reubicados en lugares más idóneos para atender fauna en cautiverio.

Tres osos de Corpoamazonía, uno de Corporinoquía, uno de Corpoguavio, uno más que está bajo la responsabilidad de Parques Nacionales Naturales y Bambi, la osa más veterana que es responsabilidad del Ministerio de Ambiente y Desarrollo Sostenible. Hasta que la totalidad de los animales no sean retirados de la tutela de Bioandina Colombia, Natural Press no dará por concluida esta investigación.

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